
Me obsesiona su rostro,
su cuerpo andrógeno,
me lleva a sentir el delirio de mi culpa.
Encubada en recuerdos quebrados,
que solo hacen verme en la
desembocadura de los rios en el mar…
La insaciable neblina y con su llovizno viento
Parece perder la compostura, la cordura…
Que fin más loco y delicioso, ultrajado
De misterios, de silencios que suelen
Ser perfectos.
Divagar por los ajustes que se encuentran
en el aire, en aquel invierno
en el que hoy va desapareciendo.
Tu mirada turbada me invita a entrar
en esta primavera nostálgica,
sus aires comienzan a ser difusos,
y ya las contradicciones toman un rumbo.
Saciaría tu doliente respiración agitada
( Suelo ver aún tu mirada turbada).
El invierno aún me intimida entre nubes
negras y rojizas.
su cuerpo andrógeno,
me lleva a sentir el delirio de mi culpa.
Encubada en recuerdos quebrados,
que solo hacen verme en la
desembocadura de los rios en el mar…
La insaciable neblina y con su llovizno viento
Parece perder la compostura, la cordura…
Que fin más loco y delicioso, ultrajado
De misterios, de silencios que suelen
Ser perfectos.
Divagar por los ajustes que se encuentran
en el aire, en aquel invierno
en el que hoy va desapareciendo.
Tu mirada turbada me invita a entrar
en esta primavera nostálgica,
sus aires comienzan a ser difusos,
y ya las contradicciones toman un rumbo.
Saciaría tu doliente respiración agitada
( Suelo ver aún tu mirada turbada).
El invierno aún me intimida entre nubes
negras y rojizas.
Alogia.
nieblas, velos, senderos...
ResponderEliminarsaludos
El invierno ...
ResponderEliminarPuaaaj!
Cómo lo amamos, pero como nos odia él a nosotras hahahaha
Ratita de poesía suicida te adoro.