"Un encuentro con la resiliencia"

martes, 19 de octubre de 2010

ENTRE NUBES NEGRAS Y ROJIZAS...


Me obsesiona su rostro,
su cuerpo andrógeno,
me lleva a sentir el delirio de mi culpa.
Encubada en recuerdos quebrados,
que solo hacen verme en la
desembocadura de los rios en el mar…

La insaciable neblina y con su llovizno viento
Parece perder la compostura, la cordura…
Que fin más loco y delicioso, ultrajado
De misterios, de silencios que suelen
Ser perfectos.

Divagar por los ajustes que se encuentran
en el aire, en aquel invierno
en el que hoy va desapareciendo.

Tu mirada turbada me invita a entrar
en esta primavera nostálgica,
sus aires comienzan a ser difusos,
y ya las contradicciones toman un rumbo.

Saciaría tu doliente respiración agitada
( Suelo ver aún tu mirada turbada).
El invierno aún me intimida entre nubes
negras y rojizas.
Alogia.

viernes, 15 de octubre de 2010

Sí te salvas...


Hoy recibí una llamada, la voz que me hablaba me pedía ayuda, y yo por un instante perdí la paciencia y la credibilidad. Mi conciencia cayó en lo absurdo, en la poca sensatez que ya me quedaba. Durante días llevaba consumiendo cocaína, el problema era que no sabía si estaba lucido o si era parte de mis pesadillas extrañas…

Aquella voz me perturbo, excito hasta mis más profundas entrañas, lo raro de todo esto es que no reconocí la voz, sólo sabia que al oírla la extrañaba hasta lo más profundo de mi ser, lo recitaba, creo que necesitaba sentir su olor, y su adicción. Mi cuerpo temblaba y sólo me dedicaba a fumar (ya era algo habitual) quería caminar por los burdeles que cubrían mis dolores y los amortiguara con un silencio perfecto. La cocaína simplemente aumentaba su efecto y mi locura era cada vez mas desquiciada. Necesitaba oír a cada momento la voz, aquella perpetua, hiriente y efímera como el aire.

Salí a vagar por los rincones deshabitados ni un alma presente, sólo existía en mi mente, sólo lo sentía y escuchaba su respiración agitada y desesperada ( Me decía: la droga te va a matar, te va romper la cabeza y vas a perder tu alma y saciaras mi alegría, mi necesidad a no tenerte , caeré de nuevo al pozo donde tu una vez me invitaste a entrar, y yo quiero respirar, aunque la realidad me clave día a día, necesito sobrevivir, pero no en tu moribunda existencia).

Corro de este mundo, la voz me persigue , la busco, me entrego, me burlo de esta adicción y digo yo puedo, pero esto es más fuerte que mis mayores anhelos existenciales, es el placer que acaba con todos los lamentos patéticos de mi vida, no puedo, no puedo, pero por ella , por mi resistencia contradictoria me salvare del olvido, de la ausencia y de la soledad, de mis noches vagas y perdidas y llegare a ti, pero puede que tu respuesta llegue tarde y simplemente me dirás: No te salves.

Alogia.