"Un encuentro con la resiliencia"

domingo, 20 de junio de 2010

Temo..

Temo de mi falta de credibilidad,
temo de levantar la mirada,
temo de pedir perdón,
temo de mi propia frustracción,
temo de los fantasmas que me espantan,
temo de volver a soñar y despertar en el vacio,
temo de verte sangrar y no encontrarte jamás,
temo de mi locura,
temo de verte cruzar,
temo de tus gestos adictos,
temo de tu presencia,
temo de verte danzar y no encontrar la señal,
temo de encontrarme contigo en mis recuerdos vagos,
temo de tu tristeza,
temo de tu dolor y del mio;
temo sí algun día me siento en un callejón
y leo un libro, y todo esto se encontraba escrito...

sábado, 12 de junio de 2010

Bajo la sombra de la ausencia.!!!



Como sopor que atraviesa mi respiración, tu mirada opaca me atraviesa sin ningún tipo de compasión y caigo bajo un estimulo de heroína.

deseo verte aquí, deseo que camines por sobre cristales rotos y corrompas esta niebla que a veces suele cubrir mis párpados de tristeza,

quizás seré para ti una insípida importancia e ignoras si a veces suelo estar en la esquina de siempre.
(no lo percibe)...


Corre, huye cuerpo desgastado, alma vacía y sin vida, huye de este destino inconcluso.

Alguien quizá te espera en su silencio, pero hoy no me veras despertar entre los murmullos de los muertos, entre las cenizas de mis llantos.

hoy estoy seca, seca de magia, seca de belleza, quizás inerte e incierta, quizás hoy no tengo respuesta, menos con tu ausencia.

quizás nunca leas mi entrañas, mis delirios, mi extrañeza, mi suplicio, mi secreto;
solo sé que tu estas en ellos...
disfrázame esta realidad, dime que es mentira, dime que esto es una pesadilla. quiero saciar esta tormenta, quiero saciar la culpabilidad, quiero saciar el deseo de tocar su alma, quiero saciar mi inocencia, quiero saciar esta tristeza, quiero saciar su nombre en mi cabeza...
Alogia

lunes, 7 de junio de 2010

Por las calles de Santiago...



Deambulaba por las calles de santiago, era un día cotidiano, solo que una cierta atmosfera de pronto me envolvió a la deriva de una sorpresa. Caminaba cerca de unas librerias y de pronto entro a una de ellas de forma casual y me quede allí unas cuantas horas, sin medir y lucidar el tiempo...


Con un escritor, crucé un par de palabras y aquellas palabras se convertieron en charlas sobre literatura, filosofía y por sobre todo de poesía. Con un sabor agridulce digería todo aquél mundo de libros que se cruzaba por mirada, de pronto de forma casual antes de marchar, el poeta sin saber quién era, me llamo y me dijo: te regalaré algo, este es mi libro y es para tí...


A VECES SIN DARNOS CUENTA NOS ENCONTRAMOS CON PERSONAS CON LAS CUALES COMPARTES UN MUNDO INTERESANTE Y TE CONECTAS Y SE CONECTAN CON UNO Y PUDEN LLEGAR A VER COSAS QUE QUIZÁS NUCA HABRÍAS IMAGINADO...


( gracias Alejandro por aquel libro que sorprendió mi día)